Salvador Contreras 

(1910-1982)

Compositor, violinista  y director de orquesta, nació en Cuerámaro, Guanajuato, el 10 de noviembre de 1910. 

Sus padres, José Contreras Botello y Nemoria Sánchez Cordero, por cuestiones adversas generadas por el movimiento revolucionario,   se traslada en 1916 a la ciudad de México, perdiendo su hacienda. Aquí Salvador comienza a desempeñar su acendrada inquietud por la música, y pese a la negativa de los padres  de que su hijo fuera músico, comienza a tomar sus primeras clases de violín  con su tío Francisco Contreras. En 1926 pretende ingresar al Conservatorio Nacional de México, mas  debido a las carencias económicas por las que la familia atravesaba, Contreras se vio en la necesidad de abandonar sus estudios musicales para  trabajar en varias carpas como violinista.  

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No fue sino hasta 1931 cuando  por fin pudo ingresar al Conservatorio a continuar  su formación musical. Discípulo de composición musical del maestro Carlos Chávez, de armonía, contrapunto y composición con Candelario Huizar ;  y de violín y  dirección de orquesta con Silvestre Revuelta. En 1932 Contreras ingresa a formar parte de la Orquesta  de la misma institución. En este mismo año forma el cuarteto de cuerdas  del Conservatorio,  conocido entonces como El cuarteto Contreras

En 1933 Salvador es nombrado profesor de violín en los centros populares para obreros. En 1934, ingresa a la Orquesta Sinfónica de México como violín segundo. Posteriormente, en 1935, y con la finalidad de dar a conocer la música mexicana, Contreras reúne a tres de sus compañeros: Blas Galindo, José Pablo Moncayo y Daniel Ayala, con quienes forma el Grupo de los Cuatro  famoso en su momento. En 1944 contrae nupcias con su alumna Enriqueta Islas, estudiante de piano en el Conservatorio Nacional.

Como compositor, desde sus primeras obras para piano compuestas en 1931,  hasta su última composición orquestal  Símbolos  de 1979, Contreras se mantuvo en una línea creativa ascendente. Su obra es amplia y sólida, íntima y emotiva. En ella no sólo se advierte un interesante tratamiento estilístico del compositor,  que comienza con el impresionismo (primeras obras), pasa por la corriente nacionalista, y termina con el dodecafonismo. Recorrido a través del cual es posible  apreciar una gradual evolución del compositor,  quien llegó a consolidar un lenguaje propio.

Su obra abarca música de cámara y música sinfónica. Dentro de la primera clasificación destacan: sus cuatro cuartetos para cuerdas, sus Siete preludios  para piano, su Sonata para violín y cello, sus canciones, y sus piezas para guitarra. Dentro de su repertorio sinfónico: sus ballets, su obra Corridos, la Cantata a Juárez, Danza Negra, Música para Orquesta sinfónica, entre otras.

Según criterio de Aurelio Tello, biógrafo de Contreras, “es en su producción orquestal  donde no sólo se puede encontrar un recorrido  sorpresivo de las posibilidades  del compositor; sino donde se encuentra, tanto lo mejor de su obra,   como una extensa variedad de  expresiones musicales notables, relativas a la  música sinfónica”.

Desempeñó varios cargos dentro del ambiente musical de México. Fue merecedor de varios reconocimientos y  ganador de varios concursos. Su producción asciende alrededor de cien obras, la mayoría en espera de ser tocadas.

El maestro Salvador Contreras fallece  en la ciudad de México el 7 de noviembre de 1982.